Una importante forma de comunicación en los insectos es a través de substancias químicas volátiles (olores). Muchas substancias son emitidas por los insectos para atraer a individuos de su misma especie o especies cercanamente emparentadas con fines de apareamiento, agregación. alimentación, etc. y otros olores se encuentran en la naturaleza o en los alimentos que consumen y que los atraen hacia ellos. Estas substancias se conocen como Feromonas y atrayentes. En la industria de conservación de granos se utilizan principalmente tres tipos que son:

Feromonas Sexuales

Son en general atrayentes muy específicos y pueden formarse desde uno a varios compuestos químicos en una combinación compleja.

Producidas por hembra para atraer al macho.

Concentraciones mínimas son suficientes para generar la atracción en ocasiones a grandes distancias.

Producidas por insectos con ciclo de vida corto (palomillas y algunos gorgojos como Lasioderma serricorne).

Feromonas de Agregación

Son atrayentes que operan a nivel de especies cercanamente emparentadas y generalmente integrados por un compuesto químico o mezclas relativamente simples.

Son producidos por machos para atraer hembras y machos.

Activas y con atracción a cortas distancias.

Aunque facilitan el apareamiento, su efecto es provocar la agregación de insectos en lugares donde hay condiciones favorables como comida o sitios propicios para la ovipostura.

Producidas por insectos con ciclo de vida largo (gorgojos).

Atrayentes Alimenticios

Atrayentes que se utilizan como complemento (sinergistas) de las feromonas en los mismos difusores.

También cuando no existe en forma comercial la feromona requerida.

Se formulan buscando atraer insectos a substancias altamente atractivas.

En algunos casos estos atrayentes pueden ser más eficientes que las feromonas.

Su aplicación incluye la atracción de insectos hembra, que a su vez producen feromonas atrayentes de machos. (por ejemplo cuando no existe la feromona sexual o de agragación en forma comercial).

Las feromonas y atrayentes, en combinación con sistemas de trampeo, se aprovechan actualmente para desarrollar sistemas de monitoreo con las siguientes ventajas:

  • Permiten la vigilancia continua de plagas.

  • Facilitan su localización e identificación al detectar oportunamente una infestación.

  • La rápida detección permite una reducción del número de tratamientos con plaguicidas.

  • El control de poblaciones pequeñas permite un mayor impacto de las medidas de control.

  • No alteran las inocuidad de los alimentos.
  • Son compatibles con el medio ambiente.
  • Son un elemento estratégico para el desarrollo del Manejo Integrado de Plagas y por consecuencia de las Buenas Prácticas de Conservación de grano.

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